Policromía de las fachadas

La arquitectura de Los Ruiz Florindo está dominada por el uso del ladrillo, siendo aplicado en la composición y ornamentos de patios, fachadas y portadas. El desarrollo de la decoración se dará en planos yuxtapuestos, las zonas de tala del ladrillo se combinan con superficies despejadas a las que el uso del avitolado dota de gran fuerza expresiva. La policromía actual de las fachadas, posiblemente muy cercana a la original, potencia el carácter expresivo de estas composiciones; siendo pintadas de almagra intenso las superficies con relieve, en contraste con el blanco del resto de la fachada. El uso de la yesería también es generalizado, pero solamente en los interiores de las construcciones, sobre todo en las religiosas.

Las trazas de los edificios religiosos no presentan diferencias significativas con la arquitectura sevillana del siglo XVIII. Con respecto a la traza de la arquitectura civil, se busca una cierta regularidad con la disposición de las crujías muy clara, destacando el cuerpo de la calle de los edificios y la situación entorno a ejes transversales. Volúmenes como el mirador, que se alza centrado con la portada, contribuyen a potenciar ese carácter regular.

Equilibrio compositivo y formal

Esta arquitectura está soportada por pilares de planta rectangular y columnas. Los arcos son la mayoría de medio punto, aunque en los patios se utilizan los mixtilíneos lobulados en la planta baja y los rebajados para la planta alta. Las cubiertas empleadas son de gran variedad.

Otra característica arquitectónica de Los Ruiz Florindo es la inserción de unos órdenes clásicos en otros: el toscano y el dórico son utilizados en portadas más monumentales o como división de fachadas, mientras que el corintio se emplea para dar un realce mayor a la ornamentación de las fachadas.

La decoración es la faceta más destacada de Los Ruiz Florindo, la que impulsó su mención como linaje de artistas por la historiografía: “Son artistas de gran inventiva, poseen un buen conocimiento de los órdenes, elementos y motivos del clasicismo, que utilizan con gran libertad creadora”. Se identifican en ellos formas traídas tanto de la arquitectura renacentista (balaustre) como del barroquismo más contemporáneo (columnas salomónicas, estípites o pilastras almohadilladas). Las fachadas y portadas de Los Ruiz Florindo se caracterizan por el equilibrio compositivo y formal, situándose el ornamento sobre todo en los huecos de acceso y los vanos, frente a zonas neutras exentas de ornamentación.

El legado de Los Ruiz Florindo en Fuentes de Andalucía es de vital importancia, constituyendo un marco incomparable para el estudio y entendimiento de la arquitectura rural del siglo XVIII en Andalucía.